More stories

  • in

    Newsom Opens a Double-Digit Lead in Recall Election Polls

    When the campaign to recall Gov. Gavin Newsom qualified for the ballot in April, Democrats scoffed. It was a futile piece of theater from the far right, they said. California is, after all, one of the bluest states in the country.Then, abruptly and to Democrats’ alarm, the polls tightened. “Keep” and “remove” drew almost even. The party dispatched leaders as high as Vice President Kamala Harris to campaign with Mr. Newsom.And now, with the election days away, we seem to have circled right back to where we started.Mr. Newsom has opened a double-digit lead in recent polls, and it appears to be growing. A polling average compiled by FiveThirtyEight had “keep” at 55.7 percent and “remove” at 41.3 percent as of Friday afternoon, and an average compiled by RealClearPolitics showed an even bigger gap, 56.7 percent to 41 percent. The last time an individual poll in either of those averages showed “remove” ahead was in early August.The most recent poll was released Friday by The Los Angeles Times and the University of California, Berkeley, and found “keep” ahead by more than 20 percentage points.The shift appears to have been driven by growing Democratic engagement — many Democrats were not paying attention to the recall before, or ignored it because they thought it would easily fail — and by Democrats’ success in reframing the campaign as a binary choice between Mr. Newsom and one Republican challenger, Larry Elder, as opposed to a referendum on Mr. Newsom himself.Of course, polls are fallible — as the 2016 and 2020 elections certainly proved — and upsets are always possible. But the advantage, and the momentum, clearly belongs to Mr. Newsom. More

  • in

    Revocatoria en California: cómo podrían cambiar las confusas reglas del proceso

    Dos tercios de los californianos apoyan una reforma al procedimiento detrás de la revocatoria.La inminente elección para revocar al gobernador Gavin Newsom ha revelado cierta paradoja entre los californianos: valoramos mucho nuestra capacidad para retirar de su cargo a los líderes electos pero creemos que el proceso para lograrlo es profundamente defectuoso.En las últimas semanas ha habido cada vez más llamados para reformar las leyes de revocatoria del estado así como una demanda (ahora descartada) que indicaba que la próxima votación es inconstitucional. Para el mes de julio, dos tercios de los californianos decían que el proceso exigía un cambio, según una encuesta del Instituto de Política Pública de California.La verdad es que las revocatorias en California son confusas. En esta elección, algunos votantes no están seguros si pueden responder ambas preguntas de la papeleta. A muchos les desconcierta cómo es que alguien que obtenga 10 por ciento de los votos podría convertirse en gobernante de 40 millones de personas.“No es una estructura saludable”, me dijo Raphael Sonenshein, director ejecutivo del Instituto Pat Brown de Asuntos Públicos de la Universidad Estatal de California en Los Ángeles. “Espero que después de esta nos sentemos a decir, ‘Tiene que haber mejores reglas’”.Pero, como tantas otras cosas, se dice fácil. Lo complicado es lograrlo.[Este es un fragmento del boletín California Today, que se envía en inglés de lunes a viernes, con todo lo que necesitas saber sobre la actualidad en el estado dorado. Puedes suscribirte aquí].Los elementos básicos del proceso de revocación de California están planteados en la Constitución del Estado, donde, en 1911, se consagró nuestro derecho a revocar.Y enmendar la Constitución es un proceso complicado de dos pasos:En primer lugar, la Legislatura estatal tendría que aprobar la enmienda propuesta con el apoyo de dos terceras partes de ambas cámaras. (O, los votantes podrían reunir alrededor de un millón de firmas de apoyo, aunque los expertos dicen que es menos probable).Luego, la enmienda aparecería en una boleta para todo el estado, donde requeriría una mayoría simple para convertirse en ley.“Los grandes temas que tienen a la gente liada, todas esas cosas están en la Constitución”, me dijo Matt Coles, profesor de Derecho en la Universidad de California, Hastings.Hay otros cambios menos fundamentales que podría aprobar la Legislatura que no necesitan la anuencia de los votantes, como la prohibición de pagar por reunir firmas. Pero las ideas que con más frecuencia he escuchado requerirían enmiendas constitucionales.Los presento a continuación:Más firmas para aparecer en la papeletaPara lograr una revocatoria la Constitución de California requiere que los partidarios recolecten firmas equivalentes al 12 por ciento del total de votos emitidos en la elección anterior para gobernador.Se trata de uno de los umbrales más bajos del país y parte del motivo por el que California es la capital no oficial de la revocatoria en Estados Unidos, dicen los expertos.“Solo en 2020, al menos 14 gobernadores enfrentaron intentos de revocatoria, pero solo el intento de California procedió a las urnas”, escribió el consejo editorial del Times el jueves, al decir que eso se debía “en parte a que esos otros estados tienen umbrales más elevados”.En la encuesta del Instituto de Políticas Públicas de California, más de la mitad de los californianos apoyaron elevar el límite al 25 por ciento, un nivel común en otros estados.El senador estatal Josh Newman, demócrata por Fullerton que fue revocado en 2018, me dijo que se proponía presentar una ley el año entrante para elevar el umbral a 20 por ciento.El jueves se procesaron las boletas de voto por correo en el condado de Los Ángeles.Frederic J. Brown/Agence France-Presse — Getty ImagesRestringir las revocatorias a actividades ilegales o poco éticasEn la actualidad, un funcionario electo en California puede ser destituido por cualquier motivo; esta es una disposición explícitamente establecida en la Constitución.Pero el 60 por ciento de los habitantes del estado están a favor de reglas que permitan la destitución solo en caso de que haya comportamiento ilegal o inmoral, según una encuesta reciente.Reemplazar al gobernador destituido con el vicegobernadorEn algunos estados, como Oregón y Michigan, el vicegobernador reemplaza automáticamente a un gobernador que ha sido revocado por los votantes.Pero en California, así como en la mayoría de los 19 estados que permiten la revocación de funcionarios estatales, la elección queda en manos de los votantes.Newman me dijo que planeaba proponer una enmienda constitucional a principios del año entrante para modificar esa disposición, lo que eliminaría la pregunta sobre el reemplazo en la papeleta.“Eso es lo que crea un incentivo para llevar a cabo una votación revocatoria”, dijo. “Alguien podría colarse con una pluralidad muy reducida” de votos.El senador estatal Ben Allen, demócrata por Santa Mónica, tiene una solución diferente. Allen también ha presentado una enmienda constitucional que permitiría que un funcionario que enfrenta la revocatoria también se postule como candidato de reemplazo.Otros han sugerido que la elección por el reemplazo se lleve a cabo en una fecha distinta a la elección por la revocatoria. Y se explora la posibilidad de llevar a cabo una segunda vuelta entre los dos candidatos de reemplazo más votados.Pero, una vez más, todos estos cambios requerirían modificar la Constitución de California. More

  • in

    Tag the Bear, Mascot of California Recall, Faces a Lawsuit

    The campaign to recall Gov. Gavin Newsom has been going well for the governor lately. Less so for Tag the bear.“Animal rights people are suing us,” said Keith Bauer, the longtime trainer for the 1,000-pound Kodiak who became famous this year as part of a campaign stunt for John Cox, one of the four dozen or so candidates challenging Mr. Newsom. “It’s ridiculous.”Mr. Cox, a San Diego Republican who lost to Mr. Newsom in a landslide in 2018, garnered attention this spring when he began making appearances with the bear to underscore his campaign theme that Mr. Newsom was a privileged “beauty” while Mr. Cox was a powerful “beast.”Bryan Pease, a lawyer who leads the board of the Animal Protection and Rescue League in San Diego, said the nonprofit group sued to enjoin Mr. Cox and the bear’s owner from bringing Tag back to San Diego.The complaint, filed in San Diego Superior Court in May, notes that, other than in the zoo, municipal code bans bears and other wild animals from the city. It also alleges that drugs and electrical wires were used to keep the bear docile during appearances, citing an email from Steve Martin’s Working Wildlife, the Kern County supplier of show business animals that owns the bear and rents him for events and commercials.“They said Tag was drugged because he was so nice at personal appearances,” said Mr. Bauer, who was not named in the suit, which he called “groundless.”“Tag is just nice,” he added. “What do you want me to do? Pinch him in the butt to make him mean?”A spokesperson for Mr. Cox’s campaign blamed “liberal activists playing politics through the courts” for the lawsuit and denied that the bear was mistreated.Mr. Pease said his animal rights group was “an equal opportunity assailant,” noting that it recently sent out a mass email condemning Representative Juan Vargas, a San Diego Democrat, for holding a fund-raiser at the Del Mar racetrack.In any case, Tag’s trainer said, he and the bear have had little luck monetizing their campaign close-up.“We’ve gotten a couple of jobs,” Mr. Bauer said, taking a break on Thursday from a job in Pittsburgh, where he was working with a trained squirrel named Nut Nut.“But it hasn’t changed anything.” More

  • in

    Kevin Faulconer on Covid Mandates, Housing and the California G.O.P.

    He was the mayor of San Diego, California’s second-largest city, for the better part of a decade until he reached his term limit last year, praised in some quarters for being an increasingly rare moderate Republican in a state where the G.O.P. has struggled.But many Californians could not pick Kevin Faulconer out of a lineup.That has been a bit of a problem for Mr. Faulconer, who is one of more than 40 candidates vying to take Gov. Gavin Newsom’s place in Tuesday’s recall election. One recent poll shows Mr. Faulconer at a very distant second place to Larry Elder, the conservative radio host and Republican front-runner.Unlike the other candidates, though, Mr. Faulconer has experience in government. In recent weeks, Democratic strategists and The Los Angeles Times’s editorial board have urged Californians to vote no on the recall question, and — rather than leave blank the question on which candidate should replace Mr. Newsom if he is recalled — “hold your nose and select” Mr. Faulconer.Mr. Faulconer’s candidacy in the recall has been widely viewed as a chance to get his name in front of voters before running in the regular race for governor next year, which he announced early this year that he would join — regardless of whether a recall took place.Mr. Faulconer said in an interview he was adamant that his collaborative “common-sense” approach to governance and focus on policy will resonate with Californians weary of partisan tribalism. And that, he said, is what he hopes will set him apart.“My one goal is continuing to get out my message of someone who’s ready to lead, has the experience and will actually bring real solutions to California,” he said. “And somebody who knows how to bring people together.”Here’s what else he had to say, lightly edited and condensed:I’ll jump right into it: If you’re elected governor, would you keep mask, vaccine or other pandemic-related mandates in place?I would say, first of all, I want everyone to get the vaccine. Every opportunity I get, I stress that — my family is vaccinated. That is the best way for us to get on the other side of this pandemic.But you can’t mandate your way out of Covid-19. So I do not support mandates or bans, either way.You have to let local health officials make those determinations based upon the facts on the ground in their area. Los Angeles is going to be different than Sacramento, which is going to be different than the Bay Area. So my policy is one of education, education, education.Kevin Paffrath, a Democrat, and the Republicans John Cox, Kevin Kiley and Kevin Faulconer at a debate in August.Pool photo by Scott StrazzanteSo would you be in favor of lifting vaccine mandates for educators?I’m a big believer in letting the local facts on the ground dictate the proper steps to take based upon the health conditions in that community.You would leave that up to district officials or local public health officials?I would leave that to local public health officials. I think we saw 90 percent of educators had gotten vaccinated without a mandate. Again, I think that speaks to the power of education.What would you say to people in communities where public health officials have been threatened for doing their jobs and imposing restrictions, and where residents opposed to mask mandates have successfully pushed back against them?I would say the science doesn’t change based on politics. And I again urge you to trust the science and the local conditions in that community.So would you immediately reverse all the mandates that apply to state workers?I would allow local officials to make those decisions for themselves. I believe that testing is a responsible solution. Again, I want everyone to get vaccinated, and I absolutely believe that helps reduce the vaccine hesitancy if you’re not mandating everything.You’ve talked a lot about better addressing homelessness than Governor Newsom. What would your priorities be?We took very significant action in San Diego to change the dynamics. It was compassionate and it was firm. I did not allow tent encampments on the sidewalks in San Diego and in our public spaces because I believe if you let somebody live in an unsafe, unclean, unsanitary environment, you’re condemning them to die there. And we’re better than that.We were the only big city in California where we actually reduced homelessness by double digits. I set up a series of shelters in San Diego, and I made a deal with the community. I said, “It’s going to be cleaner and safer with this shelter than before it was there.”I created a new division of the San Diego Police Department called the Neighborhood Policing Division and it made a dramatic difference. These were officers, so our police officers, but in khaki pants and blue polo shirts. They became the No. 1 entity to refer people to the shelters.I’m going to lead by example as governor and do the same thing. I believe that every human being has a right to shelter. I also believe that when we provide that shelter, you have an obligation to use it, and I enforced that.During your tenure as mayor, San Diego pushed forward some of the most aggressive laws in the state for creating accessory dwelling units on single-family lots. And the state’s Senate Bill 9 just passed, which allows duplexes in single-family neighborhoods. Do you think the state should go further? Do you support S.B. 9?We need to produce more housing, period. And one of the things that this governor has completely ignored is reforming the California Environmental Quality Act, which is used to stop housing projects in California. It takes too much time. It takes too much extra dollars. It makes it more expensive.But really quickly, what’s your stance on S.B. 9?I believe our best opportunity is in our multifamily zones. What you don’t want to do is eliminate all single-family zoning, as some in the Legislature are advocating. I think our biggest opportunity to have the density where you want it is along our transit zones. And that’s exactly what we did in San Diego, with our Complete Communities that we passed.So do you support S.B. 9?You can’t eliminate single-family zoning. No.In 2016, you opposed former President Donald Trump. In 2020, you supported him. Where do you stand now?I did in 2020, and my vote was based upon the economy. I haven’t interacted with him since I was mayor.I think Gavin Newsom wants to make this campaign all about the former president. I think what Californians want is a governor who’s going to focus on California. The former president didn’t call himself the homeless czar like Gavin Newsom. It’s not the former president who’s not moving forward on water storage in California, wildfire reduction. This recall is really a referendum on Gavin Newsom’s failures.Mr. Faulconer boarding his campaign bus after an event at MacArthur Park in Los Angeles in August.Damian Dovarganes/Associated PressThe former president, as you said, is not in charge of California. At the same time, he is clearly influencing the Republican Party across the country. What do you think the Republican Party stands for now? And what do you align with, if not former President Trump?I believe we need to make it more affordable for families in California. That’s why I put forward the largest middle-class tax cut in California history.People are voting with their feet. They’re leaving our state because it’s too expensive. I believe we need to make it easier to build and start a small business. It’s not having a carbon copy of the national party. I call myself a California Republican.What does that mean to you? Democrats have a huge advantage in terms of registration in California — how does the California Republican Party need to shift?The registration in the city of San Diego mirrors that of California as a whole. How do you win in California? You win by focusing on issues and common sense. You have to build coalitions. That’s exactly what I did as mayor.That’s what this campaign has been built on, which is if you’re a Republican, I want your vote. If you’re a Democrat, I want your vote. If you’re an independent, I want your vote. And I think nobody else who’s running has also had to work with a legislature or, in my case, a majority-Democrat City Council.And so all of the housing reforms that you and I have just talked about, all of the homeless action that we took, all of the action on public safety, which I was very proud of, all of my budgets — every single one had to be approved by a majority-Democrat legislature.How did you feel about extending pandemic aid to undocumented workers, many of whom were essential. And would you reverse any legislation that gives undocumented people access to health care or driver’s licenses?My focus would have been obviously on Californians.You don’t think undocumented residents of California are Californians?I do, but like I said, legal citizens would have been my focus.I think that our immigration policy is completely broken at the federal level. And I’ve supported comprehensive immigration reform very loudly for a very long time. As governor I would advocate for that, because we know that the effects of a broken immigration policy affect us so incredibly much here in California.If you don’t become governor in the recall, you’re planning to run again next year.I was absolutely planning to run in 2022 when I started. I wouldn’t be running if I didn’t think that California was ready for a change, that we should have a competition of ideas. We’ve had one-party rule in California now for over a decade. And I believe that that has led to just a state going in the wrong direction. More

  • in

    How Seriously Broken Is California’s Recall Election?

    California’s process for recalling its governor is so broken, some Democratic strategists are encouraging a vote for a Republican former San Diego mayor because “he’s not insane.” Millions of mail-in ballots were already cast before the state even released a list of qualified write-in candidates to potentially replace the sitting governor, Gavin Newsom, a Democrat, leaving voters to choose from a list of 46 mostly gadflies and wannabes.Voters are asked to answer two questions: First, do they want to recall Mr. Newsom, and second, if he is recalled, whom do they want to replace him? The governor can be recalled through a simple majority vote. His replacement needs only a plurality, no matter how small. This means that Mr. Newsom could win the support of 49 percent of voters and still be recalled. A candidate vying to replace him could be elected with half of that support, or even less.Election rules don’t allow for Mr. Newsom’s name to appear on the ballot, as is the case in a number of other states with recall rules, or for him to serve if he wins as a write-in candidate. That structure may amount to unconstitutional disenfranchisement. Another wrinkle: In order for votes for write-in candidates to count, the person written in must have filed paperwork to qualify. The list of qualified write-in candidates wasn’t made public until last Friday, less than two weeks before polls close on Sept. 14 — but weeks after mail-in ballots were sent out.Scrapping the century-old recall system altogether would deny California voters an important check on their top elected official. Whatever the result of the Newsom recall effort, however, the process is well past due for an overhaul.For starters, California’s recalls can happen in off-years, which makes them ripe for manipulation by the minority party. There have been at least 179 recall attempts in California since the measure was adopted by voters in 1911, and every governor since 1960 has faced at least one.The timing also means a far smaller electorate ends up determining who is the state’s leader. Special elections will always draw fewer voters, but for something as consequential as the governorship of the country’s most populous state, every effort should be made to increase turnout, including potentially requiring them to be held during regularly scheduled votes. Voters in off-cycle elections generally skew older, whiter and more conservative, a recent study led by the University of California, San Diego, found. In other words, not very representative of California’s population.Early polling suggested that as few as one-third of the state’s 22.3 million registered voters may participate this time — and they are facing a dizzying array of choices for Mr. Newsom’s potential successor. The slate is a ragtag bunch including the former Olympian Caitlyn Jenner, YouTube star Kevin Paffrath and mononymous billboard personality Angelyne. Kevin Faulconer, a former San Diego mayor, is among the few with any prior political experience.The leading candidate is the Republican talk-radio host Larry Elder, whose conservative policy positions — including his opposition to mask mandates, abortion rights and a minimum wage, as well as his troubling views on women’s rights and climate change — aren’t in line with any statewide election result in California for decades.Yet polls show he is the top candidate with the support of just 20 percent of likely voters. In California’s recall scheme, he could assume the governor’s office with well under two million votes, compared with the 7.7 million votes Mr. Newsom won in the regular 2018 election.“The system as it’s designed allows a minority faction that really has no hope of winning statewide election to get a recall on the ballot,” said Chris Elmendorf, a professor at the University of California, Davis, School of Law, who studies elections.Some Californians point to the last recall election, in 2003, as evidence that the system works. That year, voters booted Gray Davis, a Democrat, and replaced him with Arnold Schwarzenegger, a Republican. While Mr. Schwarzenegger fell short of winning an outright majority, at least more people voted for him than voted to keep Mr. Davis.But is that good enough? There are numerous ways that California should reform its recall system.First, it ought to shift the burden of winning majority support from the incumbent — who was, after all, duly elected by the voters — and put it on the recall effort. There is a reason that impeaching and removing the president requires not only a majority vote in the House but also a supermajority in the Senate. In a democracy, the results of a regularly scheduled election should not be overturned before the next election except in the most extraordinary circumstances.Other states with recall provisions, like Minnesota and Washington, require an act of malfeasance or a conviction for a serious crime for the recall to proceed. Mr. Newsom’s maskless dinner at a high-end restaurant to celebrate a lobbyist’s birthday, which buttressed the recall effort, was certainly hypocritical and tone-deaf, but it shouldn’t alone be grounds for early eviction from office.Another needed reform is to make it harder to get a recall on the ballot in the first place. Among the 18 other states with voter recall measures, none have a lower threshold than California’s. It takes signatures equal to just 12 percent of the total votes cast in the previous gubernatorial election to initiate a recall in California. In many other states, the threshold is 25 percent. In Kansas, the bar is 40 percent. In 2020 alone, at least 14 governors nationwide faced recall efforts, but only California’s attempt proceeded to a ballot, according to Joshua Spivak, a senior fellow at Wagner College’s Hugh L. Carey Institute for Government Reform and the author of a recent book on recall elections. That’s due in part to those other states’ higher thresholds. California already has a more stringent 20 percent standard for recalls of state lawmakers and judges. That would make sense for governors as well.Finally, California’s system discourages the sitting governor’s party from backing a replacement candidate for fear of bolstering the recall effort. That’s why Mr. Newsom asked voters to vote “no” on the recall and leave the second question blank. Doing so makes it even more likely that a candidate from the opposing party will win.Another fix would be to hold the vote on the recall itself on a different day than the vote on a successor, as several other states do. That would give replacement candidates time to put together a campaign on the issues, rather than just on the recall itself.Alternatively, lawmakers should consider requiring a recalled governor’s seat to be turned over to the democratically elected lieutenant governor, who would otherwise assume the post if the governor died, resigned or was impeached.Properly conducted, recalls can serve an important function in representative democracies, a salve for buyer’s remorse in extreme circumstances. But it should be in the state’s interest to have the broadest and most diverse electorate possible. That’s not now the case in California, where many people aren’t even aware the recall election is happening, even though ballots were sent to all registered voters in the state.A system that allows a legitimately elected governor to be replaced with a fringe candidate winning only a small fraction of the vote is in desperate need of reform. California voters should vote no on the recall question, and the Legislature should, at last, begin the work of revising the state’s recall elections.The Times is committed to publishing a diversity of letters to the editor. We’d like to hear what you think about this or any of our articles. Here are some tips. And here’s our email: letters@nytimes.com.Follow The New York Times Opinion section on Facebook, Twitter (@NYTopinion) and Instagram. More

  • in

    Newsom pide a los votantes que dejen la mitad de la papeleta en blanco. Este es el motivo

    El gobernador de California enfrenta un voto para revocar su mandato en los próximos días. La esperanza de los demócratas es que los votantes se concentren en la primera pregunta y no en la segunda.A diferencia de las papeletas interminables que los californianos suelen encontrar a la hora de votar, las boletas en la votación por la revocatoria del gobernador Gavin Newsom solo plantean dos preguntas:¿Newsom debe retirarse del cargo? Y ¿quién debe reemplazarlo?Y como parte de su estrategia para evitar la revocatoria, Newson ha pedido a los votantes que dejen sin responder la segunda pregunta, lo que ha confundido a algunas personas.“La mayor confusión de esta elección es cuáles son tus derechos al participar en esta elección de reemplazo”, dijo Raphael Sonenshein, director ejecutivo del Instituto Pat Brown de Asuntos Públicos de la Universidad Estatal de California en Los Ángeles. “Votar debería ser sencillo y esto no es tan sencillo”.Un cálculo complicado para los demócratasLas revocatorias en California son un proceso de dos pasos: los votantes deciden si deben retirar de su cargo a un candidato y también quién debe ser el remplazo.La ley en California es inusual debido a que requiere que ambas elecciones sucedan el mismo día y en la misma papeleta. Y el titular, en este caso Newsom, no tiene permitido postular en la elección de reemplazo..css-1xzcza9{list-style-type:disc;padding-inline-start:1em;}.css-3btd0c{font-family:nyt-franklin,helvetica,arial,sans-serif;font-size:1rem;line-height:1.375rem;color:#333;margin-bottom:0.78125rem;}@media (min-width:740px){.css-3btd0c{font-size:1.0625rem;line-height:1.5rem;margin-bottom:0.9375rem;}}.css-3btd0c strong{font-weight:600;}.css-3btd0c em{font-style:italic;}.css-1kpebx{margin:0 auto;font-family:nyt-franklin,helvetica,arial,sans-serif;font-weight:700;font-size:1.125rem;line-height:1.3125rem;color:#121212;}#NYT_BELOW_MAIN_CONTENT_REGION .css-1kpebx{font-family:nyt-cheltenham,georgia,’times new roman’,times,serif;font-weight:700;font-size:1.375rem;line-height:1.625rem;}@media (min-width:740px){#NYT_BELOW_MAIN_CONTENT_REGION .css-1kpebx{font-size:1.6875rem;line-height:1.875rem;}}@media (min-width:740px){.css-1kpebx{font-size:1.25rem;line-height:1.4375rem;}}.css-1gtxqqv{margin-bottom:0;}.css-19zsuqr{display:block;margin-bottom:0.9375rem;}.css-12vbvwq{background-color:white;border:1px solid #e2e2e2;width:calc(100% – 40px);max-width:600px;margin:1.5rem auto 1.9rem;padding:15px;box-sizing:border-box;}@media (min-width:740px){.css-12vbvwq{padding:20px;width:100%;}}.css-12vbvwq:focus{outline:1px solid #e2e2e2;}#NYT_BELOW_MAIN_CONTENT_REGION .css-12vbvwq{border:none;padding:10px 0 0;border-top:2px solid #121212;}.css-12vbvwq[data-truncated] .css-rdoyk0{-webkit-transform:rotate(0deg);-ms-transform:rotate(0deg);transform:rotate(0deg);}.css-12vbvwq[data-truncated] .css-eb027h{max-height:300px;overflow:hidden;-webkit-transition:none;transition:none;}.css-12vbvwq[data-truncated] .css-5gimkt:after{content:’See more’;}.css-12vbvwq[data-truncated] .css-6mllg9{opacity:1;}.css-qjk116{margin:0 auto;overflow:hidden;}.css-qjk116 strong{font-weight:700;}.css-qjk116 em{font-style:italic;}.css-qjk116 a{color:#326891;-webkit-text-decoration:underline;text-decoration:underline;text-underline-offset:1px;-webkit-text-decoration-thickness:1px;text-decoration-thickness:1px;-webkit-text-decoration-color:#326891;text-decoration-color:#326891;}.css-qjk116 a:visited{color:#326891;-webkit-text-decoration-color:#326891;text-decoration-color:#326891;}.css-qjk116 a:hover{-webkit-text-decoration:none;text-decoration:none;}Lo anterior plantea un cálculo político complicado para los demócratas: ¿cómo apoyar a un candidato de reemplazo si en primer lugar no deseas que el gobernador sea reiterado del cargo?Hay dos alternativas principales:A) Apoyar a un demócrata políticamente alineado en la contienda por el reemplazo y albergar la esperanza de que el candidato no sea tan popular como para que la gente lo elija para destituir a Newsom porque prefieren contar con un respaldo.B) Saltarse la segunda pregunta y concentrarse en la primera.Esta última opción parece ser la estrategia a la que le apuesta Newsom.En la elección de 2003 para revocar a otro gobernador demócrata, Gray Davis, el partido tomó una ruta diferente. Cruz Bustamante, el popular vicegobernador demócrata, se postuló como candidato de reemplazo. Sin embargo, cuando Davis fue retirado del cargo, fue reemplazado por Arnold Schwarzenegger, un candidato republicano.Joshua Spivak, investigador principal del Instituto Hugh L. Carey para la Reforma Gubernamental del Wagner College, dijo que no existe evidencia de que tener un candidato destacado del partido en la boleta de reemplazo aumente las probabilidades del titular de permanecer en el cargo. En otras palabras, la estrategia de Newsom puede ser la mejor manera de evitar que lo revoquen.“Cuando estás en la mayoría tiene mucho sentido presentar una dura elección y que haya dos personas a las cuales elegir no es una dura elección”, dijo Spivak. “La percepción que causa decir ‘Ignoren la segunda pregunta’, creo que es especialmente mala, pero no así la lógica detrás, que sí tiene mucho sentido”.La desventaja de dejar en blanco la boletaLa confusión, no obstante, impera.En una encuesta publicada el miércoles, el 49 por ciento de los probables votantes dijeron o que no sabían por quién votar o que no pensaban responder la segunda pregunta. Algunos diarios de California que han recomendado votar en contra de la revocatoria han recomendado dejar la segunda pregunta en blanco mientras que otros han llamado a hacer lo contrario.Jessica Levinson, profesora de ley electoral en la Facultad Loyola de Derecho en Los Ángeles dijo que era un “desastre” que los integrantes del Partido Demócrata, que deberían defender el derecho al voto, recomienden a la gente dejar secciones de la boleta en blanco.“¿Por qué recomendarías no ejercer el derecho a decidir quién debería ser el próximo gobernador?”, dijo. More

  • in

    Revocatoria en California: ¿por qué no participan los latinos?

    Los votantes hispanos conforman una tercera parte del electorado estatal. El gobernador Gavin Newsom, que enfrenta una votación para retirarlo del cargo, no ha logrado conectar con ellos.LOS ÁNGELES — El poder de los latinos nunca ha sido tan fuerte en California.Son el grupo étnico más numeroso en el estado y constituyen aproximadamente el 30 por ciento de los votantes registrados. Desde hace décadas impulsan las victorias de los demócratas y han ayudado a que el partido obtenga supermayorías en ambas cámaras de la legislatura estatal, donde los senadores y asambleístas latinos ocupan puestos poderosos y han aprobado leyes que se destacan por su apertura hacia la inmigración.Pero ahora que el gobernador Gavin Newsom intenta mantenerse en el poder durante una elección revocatoria que se celebra en apenas unos días, los mismos votantes latinos con los que cuenta parecen indecisos y poco participativos ante la posibilidad de que lo retiren del cargo.En 2018, las encuestas de salida mostraron que Newsom contaba con el apoyo de alrededor de dos terceras partes del total de latinos. Ahora, los sondeos sugieren que los latinos están divididos casi en partes iguales sobre la elección revocatoria. Y hasta el momento, solo el 15 por ciento de todos los latinos registrados para votar han enviado por correo sus papeletas, en contraste con el 29 por ciento de los votantes blancos, según Political Data Inc., un grupo de investigación con sede en Sacramento.Los sentimientos encontrados, para muchos votantes latinos, surgen de la larga batalla contra la pandemia, pues enfrentan desempleo y mayores tasas de contagios y mortalidad. Otros perciben una desconexión profunda con el Partido Demócrata y con el propio Newsom, un multimillonario dueño de una bodega en Napa a quien ven como alguien distante y frío.Entrevistas con votantes latinos, estrategas y activistas estatales revelan que los hispanos sienten una frustración que Newsom jamás ha abordado. La pandemia arraigó la desigualdad en todo el estado y profundizó el descontento en torno a una división de clase generalizada. La riqueza de Newsom resalta esa brecha.Karla Ramirez, una demócrata de 43 años que vive en Downey, un suburbio muy latino al sureste de Los Ángeles, dijo que creía que Newsom había manejado bien la pandemia, en general. Pero Ramirez, que es propietaria junto con su marido de un negocio de limpieza comercial, dijo que no planeaba participar en la contienda y no tenía los medios para prestarle atención a la política estatal mientras el virus seguía arrasando. Su hija de 9 años y su esposo dieron positivo a COVID-19 y están recuperándose de síntomas leves.Todos los votantes registrados han recibido papeletas por correo y tienen la alternativa de enviarlas a través del servicio postal, ir a depositarlas en las urnas o acudir a votar en persona desde ahora hasta el 14 de septiembre, día de la elección. Ramirez ya no tiene la opción de votar por correo.“Me llegó la boleta y la tiré a la basura. Siento que no podría ser justa”, dijo Ramirez. “Estoy ocupada con el regreso de mis hijos a la escuela y con la vacunación”.Karla Ramirez, quien vive en Downey, un suburbio de Los Ángeles, dijo que no votará en las elecciones revocatorias.Jenna Schoenefeld para The New York TimesA solo una semana del cierre de las urnas, las encuestas públicas sugieren que Newsom seguirá en el cargo. Pero muchos ven su dificultad con los votantes hispanos como una preocupante señal para los demócratas, tanto a nivel estatal como nacional, y como un atisbo de las consecuencias del fracaso para conectar con una fuerza política vital cuya lealtad está en juego. Los demócratas se alarmaron luego de la elección presidencial de 2020 cuando muchos votantes hispanos en Florida, Texas y otras zonas del país se inclinaron por el presidente Donald Trump. Pero este problema podría llegar a tener más consecuencias en un estado en el que los latinos representan casi una tercera parte del electorado..css-1xzcza9{list-style-type:disc;padding-inline-start:1em;}.css-3btd0c{font-family:nyt-franklin,helvetica,arial,sans-serif;font-size:1rem;line-height:1.375rem;color:#333;margin-bottom:0.78125rem;}@media (min-width:740px){.css-3btd0c{font-size:1.0625rem;line-height:1.5rem;margin-bottom:0.9375rem;}}.css-3btd0c strong{font-weight:600;}.css-3btd0c em{font-style:italic;}.css-w739ur{margin:0 auto 5px;font-family:nyt-franklin,helvetica,arial,sans-serif;font-weight:700;font-size:1.125rem;line-height:1.3125rem;color:#121212;}#NYT_BELOW_MAIN_CONTENT_REGION .css-w739ur{font-family:nyt-cheltenham,georgia,’times new roman’,times,serif;font-weight:700;font-size:1.375rem;line-height:1.625rem;}@media (min-width:740px){#NYT_BELOW_MAIN_CONTENT_REGION .css-w739ur{font-size:1.6875rem;line-height:1.875rem;}}@media (min-width:740px){.css-w739ur{font-size:1.25rem;line-height:1.4375rem;}}.css-9s9ecg{margin-bottom:15px;}.css-uf1ume{display:-webkit-box;display:-webkit-flex;display:-ms-flexbox;display:flex;-webkit-box-pack:justify;-webkit-justify-content:space-between;-ms-flex-pack:justify;justify-content:space-between;}.css-wxi1cx{display:-webkit-box;display:-webkit-flex;display:-ms-flexbox;display:flex;-webkit-flex-direction:column;-ms-flex-direction:column;flex-direction:column;-webkit-align-self:flex-end;-ms-flex-item-align:end;align-self:flex-end;}.css-12vbvwq{background-color:white;border:1px solid #e2e2e2;width:calc(100% – 40px);max-width:600px;margin:1.5rem auto 1.9rem;padding:15px;box-sizing:border-box;}@media (min-width:740px){.css-12vbvwq{padding:20px;width:100%;}}.css-12vbvwq:focus{outline:1px solid #e2e2e2;}#NYT_BELOW_MAIN_CONTENT_REGION .css-12vbvwq{border:none;padding:10px 0 0;border-top:2px solid #121212;}.css-12vbvwq[data-truncated] .css-rdoyk0{-webkit-transform:rotate(0deg);-ms-transform:rotate(0deg);transform:rotate(0deg);}.css-12vbvwq[data-truncated] .css-eb027h{max-height:300px;overflow:hidden;-webkit-transition:none;transition:none;}.css-12vbvwq[data-truncated] .css-5gimkt:after{content:’See more’;}.css-12vbvwq[data-truncated] .css-6mllg9{opacity:1;}.css-qjk116{margin:0 auto;overflow:hidden;}.css-qjk116 strong{font-weight:700;}.css-qjk116 em{font-style:italic;}.css-qjk116 a{color:#326891;-webkit-text-decoration:underline;text-decoration:underline;text-underline-offset:1px;-webkit-text-decoration-thickness:1px;text-decoration-thickness:1px;-webkit-text-decoration-color:#326891;text-decoration-color:#326891;}.css-qjk116 a:visited{color:#326891;-webkit-text-decoration-color:#326891;text-decoration-color:#326891;}.css-qjk116 a:hover{-webkit-text-decoration:none;text-decoration:none;}“El verdadero tema es que el gobernador Newsom no ha engendrado entusiasmo entre los votantes latinos”, dijo Thomas A. Saenz, presidente del Fondo Educativo y de Defensa Legal Mexicoestadounidense, y quien ha participado en la política californiana desde hace décadas. “En parte, esa es la razón por la que él está en riesgo. No los motivan sus políticas y prácticas y él no ha abordado para nada a la comunidad latina como una comunidad latina ni ha reconocido su importancia para el estado”.Los colaboradores de la campaña de Newsom niegan que haya fallado en llamar la atención o atender a los votantes latinos. Más bien, indican que la expansión del servicio Medi-Cal a los habitantes de más de 50 años, que incluye a inmigrantes indocumentados, así como la moratoria a los desalojos son dos políticas clave que han beneficiado a miles de latinos en California. Su campaña ha alardeado repetidamente por el nombramiento de Alex Padilla al Senado de Estados Unidos, lo que lo convirtió en el primer latino de California en servir en esa cámara.Nathan Click, vocero de la campaña de Newsom, dijo que la estrategia del gobernador para acercarse a los votantes latinos prácticamente no ha cambiado. La campaña, dijo Click, siempre ha visto la dificultad, y la importancia, de llegar a los latinos, y en particular a los latinos jóvenes.“Desde el primer día hemos sabido que los votantes que participan en los años electorales pero no votan en las elecciones de medio término y, en realidad, no votan en las elecciones especiales son el principal objetivo de todos nuestros esfuerzos”, dijo.Hace una generación, la Propuesta 187, una iniciativa electoral que habría prohibido a los inmigrantes indocumentados recibir la mayoría de los servicios públicos, obtuvo un amplio apoyo entre los republicanos de California, incluido el gobernador Pete Wilson. La medida antiinmigrante alejó en gran medida a los votantes latinos del Partido Republicano y los lanzó a los brazos de los demócratas, que han reconocido públicamente que la medida electoral fue fundamental para su ascenso al poder.Pero muchos votantes latinos son demasiado jóvenes como para recordar la Propuesta 187 de principios de los noventa y no sienten ninguna lealtad especial por los demócratas. Por mucho que se hable del potencial político latino en California, ningún gobernador en la historia reciente ha logrado convocar a los latinos para convertirlos en sus acérrimos partidarios.Newsom saludaba a trabajadoras agrícolas retiradas en una clínica, en Fresno, el mes pasado.Eric Paul Zamora/The Fresno Bee, vía Associated Press“No hemos argumentado de forma adecuada y durante el tiempo suficiente que las cosas son distintas y mejores, sobre todo para los latinos jóvenes”, comentó Lorena Gonzalez, una demócrata que representa a una zona de clase trabajadora y latina de San Diego en la Asamblea Estatal. “Es como si no hacerle daño a los latinos fuera suficiente para muchos políticos demócratas”.La revocatoria también sucede mientras muchos siguen sufriendo el impacto de la pandemia. Los latinos en California tenían muchas más probabilidades de contraer el virus y morir que los habitantes blancos del estado. La tasa de desempleo entre los latinos sigue por encima del 10 por ciento y muchos pequeños comerciantes latinos han perdido considerablemente sus ingresos en el último año y medio.Frank Oropeza, de 27 años y barbero en Montebello, al este de Los Ángeles, dijo que votó por el presidente Biden el año pasado y se considera demócrata. Pero comentó que no había pensado mucho en por quién votar en la revocatoria y que se sentía dividido: en redes sociales leía de otros colegas del ramo y peluqueros que dijeron estar a favor de revocar a Newsom, que cerró en dos ocasiones sus negocios y también se enteraba de otros que tenían opiniones distintas.“Soy muy influenciable”, dijo riendo. “Es tipo: ‘Cierra los ojos y tira un dardo’”.Oropeza dijo que entendía que eran necesarias algunas restricciones pandémicas. Pero le frustraba que los peluqueros y barberos hubieran tenido que dejar de trabajar en una segunda ocasión, aunque ya se habían implementado las medidas de precaución, como el uso universal de cubrebocas.Esa es una de las críticas que han aprovechado los oponentes de Newsom para intentar persuadir a más latinos de votar a favor de la revocatoria.“Muchos de esos pequeños negocios que cerraron para siempre eran propiedad de personas de color”, dijo Larry Elder, el presentador de radio conservador que se ha convertido en el favorito de los republicanos entre la multitud de candidatos de la elección revocatoria, la semana pasada.En una rueda de prensa virtual, Elder se presentó junto a Gloria Romero, demócrata y exlegisladora que ahora es una ferviente defensora de las escuelas autónomas o chárter. Protagonizó una publicidad en español que la campaña de Elder envió a los votantes latinos por mensaje de texto.“Se trata de mandar un mensaje sobre cómo el Partido Demócrata ha abandonado en gran medida a los latinos”, dijo Romero. “Nos han dado por sentado”.Los votantes latinos son una fuerza en todos los rincones del estado y representan a un amplio espectro de posiciones políticas. Mientras que los liberales con formación universitaria en los centros urbanos son un elemento crucial de la base demócrata, los moderados de clase trabajadora en los suburbios de Inland Empire y Silicon Valley son esenciales para ganar en todo el estado. Y en el condado de Orange, el Valle Central y los confines al norte del estado, los votantes religiosos y los libertarios han ayudado a llevar a los republicanos al poder en distritos clave para el Congreso.Y hay señales de que los republicanos están teniendo algo de éxito para atraer a los votantes hispanos, entre ellos algunos que participarán por primera vez en unas elecciones.“Estoy cansado con cómo están las cosas”, dijo Ruben Sanchez, un obrero de la construcción que vive en Simi Valley, un bastión conservador al norte de Los Ángeles. Sánchez, que asiste a una iglesia evangélica, dijo que había votado por primera vez en 2020 y que había favorecido a Trump, sobre todo debido a sus creencias religiosas. Comentó que planeaba votar por Elder en la revocatoria. “Este gobernador y este estado no son para la gente trabajadora, para la gente a la que le importa este país”.El personal de la campaña de Newsom prometió bombardear a los votantes latinos en los días previos a la elección. La semana pasada, la campaña del gobernador lanzó un aviso donde aparecía el senador por Vermont Bernie Sanders, excandidato presidencial que se volvió tan popular entre los latinos de California que recibió el apodo de Tío Bernie.Durante las primarias presidenciales demócratas, la campaña de Sanders centró gran parte de sus esfuerzos en los votantes latinos desde el principio: abrió oficinas de campaña en vecindarios predominantemente latinos y lanzó videos para su difusión en las redes sociales. Los esfuerzos fueron ampliamente reconocidos como una especie de manual para llegar de manera efectiva a los votantes latinos, y algunos demócratas han criticado la campaña de Newsom por no hacer más para replicar ese enfoque.Más allá de estos esfuerzos, Sanders atrajo a muchos votantes latinos en gran parte por su ideología, que pedía Medicare para todos, proponía perdonar los préstamos estudiantiles y presentaba legislación para combatir el cambio climático.“Los latinos todavía tienen algunas frustraciones básicas que Bernie abordaba y no se han resuelto”, dijo Rafael Navar, quien fue el director para California de la campaña de Sanders. “Hemos tenido altas tasas de mortalidad, alto desempleo y una enorme desigualdad”.A pesar del escepticismo que despierta Newsom, muchos votantes hispanos dicen que temen lo que podría suceder si un republicano asumiera el cargo. Sin embargo, aunque les desagrada la política republicana, algunos votantes liberales no se identifican como demócratas entusiastas. La lealtad al partido, dijeron, no es tan importante para ellos como sí lo es apoyar a un candidato que atenderá sus preocupaciones de manera más directa.Ernesto Ruvalcaba, de 27 años y experto en cartografía que vive en Los Ángeles, dijo que aunque había votado en contra de la revocatoria porque Newsom “hacía el trabajo”, seguía insatisfecho.“Las cosas que hizo las pudo hacer mejor”, dijo Ruvalcaba. “Solo que los partidos son muy viejos, los dos. Necesitan una ruptura”.Jennifer Medina es reportera de política estadounidense que cubrió la campaña presidencial de Estados Unidos de 2020. Originaria del sur de California, anteriormente pasó varios años reporteando sobre la región para la sección National. @jennymedinaJill Cowan es la corresponsal de California Today, que sigue la pista de las cosas más importantes que ocurren en su estado natal todos los días. @jillcowan More