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    Elecciones en Argentina: lo que hay que saber

    Los argentinos votan este domingo para determinar si elegirán a Javier Milei, un economista libertario, quien ha sido llamado un ‘mini Trump’, como el nuevo líder de la nación.Este domingo, los argentinos se dirigen a las urnas para elegir a un nuevo presidente que pueda sacar al país de 46 millones de habitantes de su peor crisis económica en décadas, y sus opciones están entre dos políticos tradicionales y un economista libertario de ultraderecha que acepta con beneplácito las comparaciones con Donald Trump.El economista, Javier Milei, ha liderado las encuestas desde que ganó las elecciones primarias de Argentina en agosto, pero su dominio del debate nacional tiene un margen mucho mayor.Milei, un excomentarista de televisión que cumplió 53 años el domingo, ha recibido una cobertura periodística casi general en Argentina y trastocó la contienda presidencial con una campaña impetuosa y desde una postura de outsider centrada en sus propuestas radicales de eliminar el banco central de Argentina y abandonar su moneda en favor del dólar estadounidense.A continuación, lo que hay que saber sobre las elecciones de este domingo.La deprimente economía argentina es una de las principales fuentes de preocupación de los votantes. El estilo impetuoso y poco convencional de Javier Milei lo ha hecho particularmente popular entre la juventud argentina.Sarah Pabst para The New York TimesLa deprimente economía del país es uno de los temas principalesLas propuestas de Milei han obtenido el respaldo de millones de argentinos porque el país ha estado lidiando con una inflación de tres dígitos durante casi un año, con precios que en la actualidad se incrementan un 138 por ciento anual, mientras el valor del peso argentino se desploma. En abril de 2020, al inicio de la pandemia, con un dólar se compraban 80 pesos, utilizando un tipo de cambio no oficial basado en la percepción que el mercado tiene de la moneda. En algún momento de la semana pasada, con un dólar valía más de 1000 pesos.Sin embargo, a muchos economistas les preocupa que las teorías económicas libertarias de Milei, que tienen poco historial de aplicación en el mundo real, puedan en su lugar infligir un daño aún mayor en una economía ya de por sí frágil, la cual es además una de las más grandes de América Latina.Emmanuel Alvarez Agis, exviceministro de Economía de Argentina durante un gobierno de izquierda, afirmó que las propuestas económicas de Milei serían una especie de experimento. “Y nosotros seríamos los ratones”, añadió. “Nosotros, los 46 millones de habitantes”.Para millones de argentinos, Milei representa un quiebre emocionante —aunque poco ortodoxo— de los políticos y las políticas que no han funcionado. Pero para muchos otros votantes y funcionarios, la retórica combativa de Milei, su cuestionamiento de la ciencia y sus primeras acusaciones sobre fraude electoral son preocupantes.Javier Milei se enfrenta a Sergio Massa, un economista de centroizquierda y ministro de Economía de Argentina.Tomas Cuesta/Getty Images¿Quiénes son los otros candidatos?Milei se enfrenta, entre otros candidatos, a Sergio Massa, ministro de Economía de centroizquierda, y a Patricia Bullrich, exministra de Seguridad de derecha.Massa, de 51 años, representa al partido peronista en el poder, el cual ha liderado a Argentina durante 16 de los últimos 20 años y es responsable de gran parte de la mala gestión económica que ha sumido a la nación en un foso financiero profundo. Massa se ha disculpado por el manejo de la economía por parte de su partido y ha prometido estabilizar la situación como presidente, a través de la inversión en industrias locales y la expansión de la producción de energía.Su partido peronista —liderado en las últimas décadas por los expresidentes de Argentina Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner— tiene una base leal y firme de seguidores, lo que ha ayudado a que Massa esté en segundo lugar en las encuestas más recientes, pero también ha atraído una fuerte oposición en todo el país tras una serie de escándalos de corrupción y crisis económicas.Ese sentimiento antiperonista ha creado una enorme oportunidad para un candidato de derecha este año. Pero hasta el momento, Milei y Bullrich han dividido esos votos.En la contienda presidencial también se encuentra Patricia Bullrich, exministra de Seguridad de derecha.Marcos Brindicci/Getty ImagesBullrich, de 67 años, ha buscado posicionarse como una especie de candidata con sentido común, la cual impulsaría políticas fiscalmente conservadoras que son mucho menos radicales que las de Milei. Bullrich quiere recortar el gasto, prohibir al banco central imprimir más dinero para financiar deudas y simplificar el sistema tributario. Bullrich también ha respaldado un sistema monetario en el que el peso y el dólar “convivan”.Según las encuestas, ambos candidatos parecieran estar luchando para llegar a una segunda vuelta contra Milei el próximo mes, mientras que Milei espera ganar las elecciones directamente el domingo. Si ningún candidato recibe al menos el 45 por ciento de los votos, o el 40 por ciento con un margen de victoria de 10 puntos, los dos primeros lugares se enfrentarán el 19 de noviembre.Cajas de boletas de votación apiladas en un depósito del servicio postal en Buenos Aires. Milei ha denunciado haber sido víctima de fraude electoral en las elecciones primarias, pero no ha aportado pruebas.Luis Robayo/Agence France-Presse — Getty ImagesLas acusaciones de fraude electoral han entrado en el debate de las votacionesMilei ya ha dado indicios de que si no gana el domingo podría alegar que hubo fraude electoral, al igual que lo hizo en las elecciones primarias.En los últimos días, Milei y su equipo de campaña han declarado una vez más que le robaron hasta cinco por ciento de los votos en las elecciones primarias porque las boletas de su partido fueron robadas de algunos establecimientos de votación, las cuales son necesarias para poder emitir un voto a su favor.Las autoridades electorales no recibieron una denuncia formal. Tanto la Cámara Nacional Electoral como la Dirección Nacional Electoral declararon que no hubo evidencia de algún fraude sistemático en las elecciones primarias.En una entrevista, Marcos Schiavi, titular de la Dirección Nacional Electoral, calificó las denuncias de fraude de Milei como algo “inverosímil y desatinado”. Añadió: “Los planteos se dan solamente de una fuerza política, cuando en la elección hay cinco” partidos que compiten por la presidencia.Ningún otro partido ha denunciado fraude, y Argentina, que celebra 40 años de democracia tras el final de una dictadura militar, ha tenido durante décadas elecciones en buena medida tranquilas.El viernes, un fiscal federal abrió una investigación oficial a partir de los comentarios públicos de Milei y pidió que el partido del candidato presentara evidencia. En respuesta, la campaña de Milei aseguró que pronto enviaría lo que llamo evidencia de fraude, incluidos videos de redes sociales que muestran boletas destruidas o descartadas, así como un clip en el que supuestos operativos peronistas dicen que pretenden “hacer desaparecer las boletas de Milei”.El equipo de campaña de Milei declaró que había reclutado a más de 105.000 voluntarios de las redes sociales para que monitoreen los establecimientos de votación el domingo, en busca de alguna señal de fraude. Este tipo de observadores electorales son usuales en Argentina, y otros partidos también los utilizarán.Franco Antunez, un influente de YouTube, viajó con Milei este mes a un evento de campaña en el que el candidato blandió una motosierra como una metáfora de los cortes profundos que quiere hacer en el gobierno argentino.Sarah Pabst para The New York Times¿Cómo influye Trump en la contienda?Milei ha generado comparaciones con Trump y Jair Bolsonaro, el expresidente de Brasil, quienes impulsaron denuncias falsas de fraudes electorales tras perder la reelección.Si bien Milei tiene una inclinación económica más libertaria, su estilo político belicoso se parece al de Trump y al de Bolsonaro, incluidos sus duros ataques contra la prensa, sus rivales y líderes extranjeros.También ha hecho un llamado a una desregulación del mercado legal de armas y ha cuestionado la ciencia detrás del cambio climático, el cual dijo forma parte de la “agenda socialista” en una entrevista con el expresentador de Fox News Tucker Carlson.El movimiento mundial de extrema derecha se presentó con firmeza en Argentina el fin de semana electoral para apoyar a Milei, entre ellos, representantes de partidos de ultraderecha de Brasil, Chile, España y Francia.Milei también ha llamado la atención por su personalidad excéntrica. Sus simpatizantes le han puesto el apodo de “el Peluca” por su corte de cabello revoltoso (otra similitud con Trump) y han apoyado su amor por sus cinco perros mastines clonados, cuatro de los cuales llevan nombres de economistas conservadores.Su estilo impetuoso y poco convencional ha sido particularmente popular entre la juventud argentina, en parte debido al intenso enfoque de su campaña en las redes sociales para llegar a los votantes. Ese trabajo ha sido realizado en gran medida por un grupo de influentes de internet en edad universitaria, a los que no se les paga y que viajan con Milei para publicar videos de él desde todo el país.Franco Antunez, un influente de YouTube de 21 años con 216.000 seguidores, viajó con Milei este mes a un evento de campaña en el noroeste montañoso de Argentina, en el que el candidato blandió una motosierra como una metáfora de los cortes profundos que quiere hacer en el gobierno argentino.Este tipo de maniobras, junto con su retórica a veces profana contra las élites y la clase política, lo han convertido en el candidato “cool” entre los jóvenes argentinos, dijo Antunez. “Es algo exótico”, dijo Antunez. “Che, este chabón es cool. Es un rockstar, el chabón acá, con una motosierra”.En su evento de cierre de campaña realizado el jueves, Bullrich dijo que Milei era más bien peligroso. “Escúchenme bien las mamás y los papás, para que hablen con sus hijos”, dijo. “Me preocupan las ideas de Milei”. More

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    Elecciones primarias en Venezuela 2023: lo que hay que saber

    Diez candidatos de la oposición se están postulando para enfrentarse al presidente Nicolás Maduro en 2024. Se espera que María Corina Machado, una exdiputada, gane la contienda.Este domingo, se espera que un millón de venezolanos acudan a las urnas para elegir a un candidato de la oposición que se enfrente al presidente Nicolás Maduro en las elecciones presidenciales de 2024, una votación que podría ser crucial para el destino de un país que ha sufrido una década de crisis económica y autoritarismo gubernamental.Maduro llegó al poder en 2013 tras la muerte de Hugo Chávez, el fundador de la revolución inspirada en el socialismo que gobierna el país. Bajo la gestión de Maduro, Venezuela, que solía ser uno de los países más ricos de América Latina, ha sufrido un extraordinario colapso económico, lo que generó una crisis humanitaria que ha hecho que más de siete millones de personas huyan del país.Pero el martes, el gobierno de Maduro y la oposición firmaron un acuerdo diseñado para avanzar hacia unas elecciones libres y justas, lo que incluye permitirle a la oposición elegir un candidato para las elecciones presidenciales del próximo año.Sin embargo, las elecciones del domingo se realizarán sin apoyo gubernamental oficial. En su lugar, el proceso está siendo organizado por la sociedad civil, que instalará centros de votación en casas, parques y en las sedes de los partidos de oposición.La candidata que lidera las encuestas es María Corina Machado, una exdiputada de centroderecha, quien se ha autoproclamado como la mejor oportunidad del país hasta el momento para derrocar al gobierno de inspiración socialista que ha tenido el control del país desde 1999.A continuación, presentamos lo que hay que saber sobre las elecciones del domingo:¿Cómo están las relaciones entre Venezuela y Estados Unidos?Durante años, Estados Unidos ha venido implementando sanciones a algunos líderes venezolanos, pero el gobierno de Donald Trump las endureció de forma significativa en 2019, tras unas elecciones que fueron ampliamente percibidas como fraudulentas, en las que Maduro se declaró ganador.Desde hace tiempo, Maduro ha buscado el levantamiento de las sanciones que han asfixiado la economía, mientras que Estados Unidos y sus aliados en la oposición venezolana han querido que Maduro permita unas elecciones competitivas que pueda brindarles a sus rivales políticos una oportunidad legítima de ganar.El presidente Nicolás Maduro, con el mandatario colombiano, Gustavo Petro, el año pasado, han buscado el levantamiento de las sanciones económicas.Federico Rios para The New York TimesLa semana pasada se produjo el acercamiento más significativo de las relaciones entre Venezuela y Estados Unidos en años.El gobierno autoritario de Venezuela acordó aceptar a los migrantes venezolanos deportados desde Estados Unidos, firmó un acuerdo con los líderes de la oposición diseñado para avanzar hacia unas elecciones presidenciales libres y justas, y liberó a cinco presos políticos.A cambio, Estados Unidos acordó levantar algunas sanciones económicas impuestas a la industria petrolera de Venezuela, una vital fuente de ingresos para el gobierno de Maduro.¿Qué efecto tiene la flexibilización de las sanciones?El levantamiento de las sanciones anunciado esta semana le permite a la compañía petrolera estatal venezolana exportar petróleo y gas a Estados Unidos durante seis meses. Durante los últimos años, el gobierno venezolano había estado exportando petróleo a China y otros países con un descuento significativo.Si bien se espera que la medida sea de gran ayuda para las finanzas públicas de Venezuela, los analistas afirmaron que la infraestructura deficiente y la renuencia de algunos inversores externos a ingresar rápidamente al mercado venezolano presentan desafíos importantes.¿Qué impulsa estos avances?Entre los factores que impulsan esta oleada de nuevas políticas se encuentra el incremento de la importancia geopolítica de Venezuela.El país sudamericano tiene las mayores reservas comprobadas de petróleo del mundo, y existe un creciente interés de Estados Unidos en esas reservas en medio de la preocupación por un conflicto más amplio en el Medio Oriente y la guerra en Ucrania, las cuales han amenazado el acceso a los suministros mundiales de petróleo.Venezuela tiene las mayores reservas comprobadas de petróleo del mundo.Adriana Loureiro Fernandez para The New York TimesAunque se necesitarán años para que la mermada infraestructura de la industria petrolera de Venezuela se recupere, las reservas de petróleo del país podrían ser cruciales en el futuro.El gobierno de Biden también está cada vez más interesado en mejorar la situación económica en Venezuela para intentar mitigar el flujo de migrantes venezolanos que intentan cruzar a Estados Unidos.¿Podrían estas elecciones realmente conducir a un cambio en el liderazgo de Venezuela?Los expertos se muestran escépticos ante la posibilidad de que Maduro renuncie al poder de forma voluntaria, o de que permita que se celebren elecciones si existe la posibilidad de que no las gane.Su gobierno está siendo investigado por la Corte Penal Internacional por posibles crímenes de lesa humanidad, y Estados Unidos ha fijado una recompensa de 15 millones de dólares por su arresto para enfrentar cargos de tráfico de drogas. Abandonar la presidencia podría traducirse en largas condenas de cárcel para Maduro y sus asociados.Así que a pesar de la relevancia de los anuncios recientes, a algunos analistas les preocupa que Maduro esté jugando tanto con la oposición como con el gobierno de Estados Unidos, y que pueda al final terminar con todo lo que busca: flexibilización de las sanciones; al menos cierto reconocimiento internacional por su disposición hacia elecciones justas; y una victoria el año que viene que le permita retener el poder.Estados Unidos ha intentado prevenir que suceda eso dejando bien en claro que las sanciones pueden ser restituidas en cualquier momento.Sin embargo, algunos analistas afirmaron que eso podría ser difícil si las compañías se aprovechan del levantamiento de las sanciones y comienzan a invertir en Venezuela. Si eso sucede, podría ser complicado volver a instaurar las sanciones.¿Quién es María Corina Machado, la candidata líder?Machado es una política veterana que tiene el apodo de “la dama de hierro” debido a su relación adversa con los gobiernos de Maduro y Chávez. Es percibida por algunos simpatizantes como una persona valiente por permanecer en el país cuando muchos otros políticos han huido para evadir la persecución política.Sus propuestas de apertura al libre mercado y de reducir el rol del Estado le han hecho ganar una base leal de seguidores por diferentes clases sociales.La relación de confrontación de María Corina Machado con el presidente Nicolás Maduro y su predecesor, Hugo Chávez, le han valido el apodo de “la dama de hierro”.Adriana Loureiro Fernandez para The New York TimesPero durante la promoción de su candidatura, la campaña de Machado ha estado plagada de violencia y vigilancia gubernamental.Machado ha sido golpeada por personas que portaban carteles de Maduro y en un mitin en el que estuvo presente The New York Times le arrojaron sangre de animal. Ha sido seguida por la policía de inteligencia militar y suele sortear los controles policiales viajando en las motocicletas de sus simpatizantes.¿Podría Machado realmente ganar la presidencia?Las encuestas sugieren que Machado probablemente ganará las primarias, la cual tiene un total de 10 candidatos.El grupo de contendientes, los cuales representan una gama de diversas visiones ideológicas, incluye exgobernadores, activistas, profesores y abogados, aunque ninguno parece haber logrado avances suficientes como para representar una amenaza seria para Machado.Sin embargo, la pregunta más importante es si Machado, asumiendo que gane el domingo, será capaz de participar en las elecciones presidenciales de 2024.El gobierno de Maduro le ha prohibido a Machado postularse a la presidencia por 15 años, alegando que no completó su declaración de activos e ingresos cuando fue diputada. Este tipo de inhabilitaciones son una táctica común utilizada por Maduro para mantener a competidores fuertes fuera de las boletas de votación.A pesar de un acuerdo esta semana para avanzar hacia condiciones electorales competitivas, el gobierno de Maduro ha mostrado pocas señales de que permitirá que Machado se postule.El gobierno de Biden ha dejado claro que espera que Maduro restituya a los candidatos inhabilitados o se enfrente al restablecimiento de las sanciones.Si a Machado no le permiten postularse a la presidencia en 2024, la oposición podría presentar a otro candidato. Pero no se sabe con certeza si Machado saldría del proceso voluntariamente, si la oposición apoyaría a un solo nuevo candidato o si dividiría el apoyo, lo que en esencia le entregaría a Maduro las elecciones en bandeja de plata. More

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    Argentina Election Decides Between Javier Milei and Others

    Argentines will vote on Sunday on whether to elect Javier Milei, a far-right libertarian economist who has been called a “mini-Trump,” as the nation’s new leader.Argentines head to the polls on Sunday to pick a new president to lead the nation of 46 million out of its worst economic crisis in decades, choosing between two establishment politicians and a far-right libertarian economist who embraces comparisons to Donald J. Trump.The economist, Javier Milei, has led the polls since winning Argentina’s open primary election in August, but he has dominated the national conversation by an even greater margin.Mr. Milei, a former television pundit who turned 53 on Sunday, has received nearly blanket media coverage in Argentina and upended the race with a brash, outsider campaign centered on his radical proposals to eliminate Argentina’s central bank and ditch its currency for the U.S. dollar.Here’s what else you need to know about Sunday’s election.Argentina’s dismal economy is a main source of voter worry. Mr. Milei’s brash, offbeat style has made him particularly popular with Argentina’s youth.Sarah Pabst for The New York TimesThe country’s dismal economy is a top issue.Mr. Milei’s proposals have gained traction with millions of Argentines because the country has been grappling with triple-digit inflation for nearly a year, with prices now rising 138 percent annually, while the value of the Argentine peso plummets. In April 2020, at the start of the pandemic, $1 bought 80 pesos, using an unofficial rate based on the market’s view of the currency. Last week, $1 bought more than 1,000 pesos.Yet many economists worry that Mr. Milei’s libertarian economic theories, which have little history of real-world application, could instead inflict even more damage on an already fragile economy, one of Latin America’s largest.Emmanuel Alvarez Agis, Argentina’s former deputy minister of the economy under a leftist government, said Mr. Milei’s economic proposals would be a sort of experiment. “And we would be the mouse,” he added. “Forty-six million of us.”To millions of Argentines, Mr. Milei represents an exciting — if an unorthodox — break from policies and politicians that have not been working. But to many other voters and officials, Mr. Milei’s combative rhetoric, his questioning of science and his early claims of voter fraud are worrisome.Mr. Milei is facing off against Sergio Massa, a center-left economist and Argentina’s minister of the economy.Tomas Cuesta/Getty ImagesWho are the other candidates?Mr. Milei is facing off against Sergio Massa, Argentina’s center-left minister of the economy, and Patricia Bullrich, a right-wing former security minister.Mr. Massa, 51, represents the incumbent Peronist party, which has led Argentina for 16 of the last 20 years and is responsible for much of the economic mismanagement that has led the nation into such a deep financial hole. Mr. Massa has taken to apologizing for his party’s handling of the economy and promised to stabilize the situation as president by investing in local industries and expanding energy production.His Peronist party — led in recent decades by Argentina’s leftist former presidents, Néstor Kirchner and Cristina Fernández de Kirchner — has a fiercely loyal base, helping Mr. Massa place second in most recent polls, but it has also drawn strong opposition across the nation after a string of corruption scandals and economic crises.That anti-Peronist sentiment has created a wide opening for a right-wing candidate this year. So far, Mr. Milei and Ms. Bullrich have split that vote.Also in the running for president is Patricia Bullrich, a right-wing former security minister. Marcos Brindicci/Getty ImagesMs. Bullrich, 67, has aimed to position herself as a sort of common-sense candidate who would push fiscally conservative policies that are less radical than Mr. Milei’s. She wants to cut spending, prohibit the central bank from printing more money to finance debts, and simplify the tax system. She also has backed a currency scheme in which the peso and dollar “coexist.”Both candidates appear to be battling to make a runoff against Mr. Milei next month, according to polls, while Mr. Milei is hoping to win the election outright on Sunday. If no candidate receives at least 45 percent of the vote, or 40 percent with a 10-point margin of victory, the top two finishers will face off on Nov. 19.Ballot boxes stacked at a postal service warehouse in Buenos Aires. Mr. Milei has claimed electoral fraud in the primary vote, but has provided no evidence.Luis Robayo/Agence France-Presse — Getty ImagesVoter fraud accusations have entered the election conversation.Mr. Milei has already signaled that if he does not win on Sunday, he could claim voter fraud, as he did in the primary elections.In recent days, Mr. Milei and his campaign have again said that he was robbed of up to 5 percent of the votes in the primary election because his party’s ballots were stolen from some polling stations, which are needed to cast a vote for him.Election authorities said they never received a formal complaint. Both Argentina’s electoral court and the separate national elections agency said that there was no evidence of systematic fraud in the primary elections.In an interview, Marcos Schiavi, the elections agency chief, called the fraud claims “implausible and out of place.” He added, “These issues are only being put forth by one political party when there are five” parties competing for the presidency.No other party has alleged fraud, and Argentina, which is celebrating its 40th anniversary of democracy since the end of a military dictatorship, has had largely smooth elections for decades.On Friday, a federal prosecutor opened an official investigation based on Mr. Milei’s public comments and called on Mr. Milei’s party to present evidence. In response, his campaign said it would soon send what it said was evidence of fraud, including videos from social media that showed destroyed or discarded ballots, as well as a clip of apparent Peronist operatives saying they aimed to “make Milei’s ballots disappear.”Mr. Milei’s campaign said it had recruited more than 105,000 volunteers from social media to monitor polling stations on Sunday for any sign of fraud. Such poll monitors are common in Argentina, and other parties will also use them.Franco Antunez, a YouTube influencer, traveled with Mr. Milei this month to a campaign event where the candidate wielded a chain saw as a metaphor for the deep cuts he wants to make in the Argentine government.Sarah Pabst for The New York TimesHow Trump factors into the race.Mr. Milei has drawn comparisons to Mr. Trump and Jair Bolsonaro, Brazil’s former president, both of whom pushed false claims of fraud after losing re-election.While Mr. Milei has a more libertarian bent economically, his bellicose political style resembles those of Mr. Trump and Mr. Bolsonaro, with harsh attacks against the press, his rivals and foreign leaders. He has also called for looser gun regulations and questioned the science behind climate change, calling it part of “the socialist agenda” in an interview with the former Fox News host Tucker Carlson.The global far-right movement showed up in force in Argentina over election weekend to support Mr. Milei, including representatives from far-right parties in Brazil, Chile, Spain and France.Mr. Milei has also attracted attention for his eccentric personality. His supporters have nicknamed him “The Wig” for his unruly hairdo (another echo of Mr. Trump) and embraced his love for his five cloned mastiff dogs, four of which are named for conservative economists.His brash, offbeat style has been particularly popular with Argentina’s youth, in part because of his campaign’s intense focus on social media to reach voters. Much of that work has been done by a group of unpaid, college age internet influencers who travel with Mr. Milei to post videos of him from across the nation.Franco Antunez, 21, a YouTube influencer with 216,000 followers, was traveling with Mr. Milei in Argentina’s mountainous northwest this month for a campaign event where Mr. Milei wielded a chain saw as a metaphor for the deep cuts he aims to inflict on the Argentine government.Such stunts, along with his sometimes profane rhetoric against elites and the political class, have made him the “cool” candidate among young Argentines, Mr. Antunez said. “He is something exotic,” Mr. Antunez said. “Hey, this dude is cool, he’s a rock star, this dude here with the chain saw.”Ms. Bullrich, in her closing campaign event on Thursday, said that instead Mr. Milei was dangerous. “Moms and dads, listen to me carefully, so you can talk to your children,” she said. “I’m worried about Milei’s ideas.” More

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    Nawaz Sharif Returning to Pakistan and Hoping for a Political Comeback

    After nearly four years in exile, Mr. Sharif, a three-time prime minister, will hold a big gathering before an upcoming election.Nawaz Sharif, a three-time prime minister, planned a grand return to Pakistan on Saturday after years of self-imposed exile, seizing an opening in the country’s turbulent politics and economic disarray to attempt another dramatic comeback.In late 2019, an ailing Mr. Sharif left Pakistan for London in an air ambulance after being granted bail from a seven-year prison sentence. While he is Pakistan’s longest-serving prime minister, Mr. Sharif has never finished any of his terms in office, running afoul of the country’s powerful military or, in the latest case, being toppled by corruption allegations.On Saturday, a politically revitalized Mr. Sharif, 73, arrived in Islamabad, where he planned a brief stopover before continuing on to Lahore for a big gathering the same day. The event in Lahore, his hometown and Pakistan’s political heart, will demonstrate how starkly things have changed both for Mr. Sharif and for his bitter rival Imran Khan, who followed him as prime minister and is now incarcerated after losing crucial military support.Mr. Sharif’s party views his homecoming as a validation, asserting that his previous criminal convictions were driven by politics and based on concocted evidence. The rally in Lahore will be a gauge of the popularity of Mr. Sharif and his party, the Pakistan Muslim League (Nawaz), before an upcoming general election.The run-up to the delayed national vote has been overshadowed by the undiminished popularity and charisma of Mr. Khan, 71, a populist former international cricket star who was removed from office through a parliamentary vote of no confidence in 2022.His party’s strained ties with the military have embittered the country’s political climate. Mr. Khan has blamed both Pakistani generals and the United States for his downfall, accusing them of conspiring to oust him. Both have rejected the claim.Political analysts said that the military, seeking an established alternative to Mr. Khan and his Pakistan Tehreek-e-Insaf party, appeared to be warming to Mr. Sharif after turning against him more than once in the past.“Nawaz Sharif’s re-entry is pivotal for both the military and his party,” said Zaigham Khan, an Islamabad-based political commentator. “The military desires his leadership to fill the vacuum left by Imran Khan’s detention and to counterbalance Khan’s ongoing appeal.”At the same time, Mr. Sharif’s political party is in dire need of his leadership, as surveys indicate that the party’s allure may be fading. By contrast, Mr. Khan remains popular: His approval rating is significantly higher than that of any other major politician, reaching 60 percent in June, according to a Gallup Pakistan poll.Posters of Mr. Sharif in Lahore, Pakistan, on Friday before his planned gathering.Aamir Qureshi/Agence France-Presse — Getty ImagesMr. Sharif’s party, which regained power in 2022 under Shehbaz Sharif, his brother, is confronting a national mood that is hardly festive. An economic downturn and skyrocketing inflation have left people distressed. Loan conditions imposed by the International Monetary Fund have led to price increases and subsidy reductions.In May, inflation reached a record 38 percent on an annual basis, and the country’s currency hit a record low against the dollar in early September before making a significant recovery in recent weeks.“Inflation is the worst poison for political prospects,” said Daniyal Aziz, a senior figure in Mr. Sharif’s party. He expressed optimism that Mr. Sharif could convince the electorate that he would improve the woeful economic conditions.During his last term in office, from 2013 to 2017, Mr. Sharif presided over a period of relative economic stability. He was able to complete a few large infrastructure projects while reducing the crippling power outages that have long afflicted Pakistan.“Nawaz Sharif’s return is a guarantee to the promise of elections, and God willing, he will emerge victorious to become the prime minister once more,” said Khurram Dastgir Khan, a senior leader in Mr. Sharif’s party.Mr. Dastgir, who has previously held key cabinet positions, brushed off Imran Khan’s popularity and expressed confidence that the PML-N still maintains strong support in Punjab, a province essential for establishing control in the country.Yet the Sharif political family has consistently battled corruption allegations, along with criticism for its insular approach.Mr. Sharif stepped down as prime minister in July 2017 after the Supreme Court ruled that corruption allegations had disqualified him. He and his family had been ensnared in the Panama Papers scandal, with allegations that his children had amassed vast offshore wealth and luxury properties in London. His children maintained that the money had been obtained legally.His party lost the 2018 election to Mr. Khan. But it is now Mr. Khan’s party that finds itself in the military’s cross hairs, with a majority of its leaders defecting politically, going into hiding or under arrest. Mr. Khan himself has been detained since Aug. 5 and faces a spate of legal cases.As Mr. Khan grapples with his mounting legal challenges, the political path seems clearer for Mr. Sharif. Orders for his arrest in corruption-related cases were recently suspended by the courts. But to run for office, he must have his corruption-related convictions overturned. His appeals have been pending since he left the country in 2019.Mr. Sharif is known for championing civilian leadership and improved relations with neighboring India. In each of his terms in office, he clashed with the military over governance and foreign policy issues. But this time, Mr. Sharif’s return is widely believed to be a result of covert negotiations with the military.Bilawal Bhutto Zardari, the leader of the Pakistan People’s Party, one of the country’s largest parties, recently suggested that the election delay might be to accommodate Mr. Sharif’s return.The election was originally scheduled for November; no new date has been set. More

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    DeSantis Says He Would Cancel Student Visas of Hamas Sympathizers

    At a G.O.P. candidate showcase in Iowa, Gov. Ron DeSantis of Florida and his rivals repeatedly sought to one-up one another on support for Israel.In a competition of hawkish messages on Israel, Ron DeSantis pledged on Friday night to revoke the student visas of Hamas sympathizers if elected president, while Tim Scott said he would withhold Pell grants from universities that failed to stamp out antisemitism.At an Iowa showcase featuring most of the top Republican presidential contenders, the Florida governor and the South Carolina senator engaged in one-upmanship about who would best support Israel, America’s closest Middle East ally.With their focus on students and academic institutions, they repackaged a traditional line of attack for Republicans: that liberal college campuses foster “woke” extremism, which they said was now taking the form of anti-Israel expressions.“You see students demonstrating in our country in favor of Hamas,” Mr. DeSantis said. “Remember, some of them are foreigners.”Mr. DeSantis then warned that if he became president, “I’m canceling your visa and I’m sending you home.”His remarks, during a tailgate at a construction plant in Iowa City, echoed recent talking points of former President Donald J. Trump, the G.O.P. front-runner, and Senator Marco Rubio of Florida, who sent a letter to Secretary of State Antony J. Blinken this week urging him to rescind the visas of “Hamas sympathizers.”Mr. Trump, who did not attend the event, had issued a similar pledge to expel student sympathizers of Hamas.Tim Scott, a South Carolina senator, said he had sponsored a bill to deny Pell grants to colleges that failed to stamp out antisemitism.Jordan Gale for The New York TimesMr. Scott, who has been polling in the low single digits, said that he had already sponsored a bill — which he would sign if elected president — that would deny Pell grants to colleges and universities that shirk responsibility for condemning support for terrorist groups.By their inaction, he said, they were sending a message that “it’s OK to be anti-Israel.” He continued, “I say no.”At a town hall earlier on Friday in Cedar Rapids, Nikki Haley, a former ambassador to the United Nations under Mr. Trump, delivered a similar warning and accused some colleges and universities of promoting violence.“We have got to start connecting their government funding with how they manage hate,” she said. “Because when you do that, you are threatening someone’s life when you do that. That’s not freedom of speech.”Nikki Haley, a former South Carolina governor and ambassador to the United Nations under Mr. Trump, said Israel should wipe out Hamas.Jordan Gale for The New York TimesMs. Haley, who has been sparring with Mr. DeSantis over the Israel-Hamas conflict as she threatens to eclipse him in some polls, also spoke at the showcase on Friday night. The event was hosted by Representative Mariannette Miller-Meeks, a Republican from a competitive district in Iowa. The state holds its first-in-the-nation presidential caucus in mid-January.At the event, Ms. Haley called for Israel to wipe out Hamas, a militant group backed by Iran.“Stop acting like it’s Sept. 10,” she said.But Vivek Ramaswamy, the biotech entrepreneur, struck a contrast with his G.O.P. rivals, calling for restraint toward an imminent ground invasion by Israel in Gaza. He said that Israel should heed the lessons of the U.S. wars in Afghanistan and Iraq after the Sept. 11, 2001, terrorist attacks.“To what end?” he said.Mr. Scott took the opposite view.”I am sick and tired of people saying to Israel, ‘Settle down,’” he said.Jazmine Ulloa More

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    Javier Milei y sus similitudes con Donald Trump

    Se hizo famoso denigrando personas en la televisión. Lanza duros ataques contra sus críticos en línea. Porta un revoltoso corte de cabello que se ha convertido en meme. Y hoy es el líder de la extrema derecha de su país.Donald Trump, y su ascenso a la presidencia estadounidense en 2016, comparte algunas similitudes sorprendentes con el hombre detrás del momento que se desarrolla en la actualidad en Argentina, la nueva sensación política del país, Javier Milei.Milei, un economista libertario y comentarista televisivo, solía ser visto como un actor secundario en la contienda presidencial argentina, al que ni los medios de noticias ni sus rivales tomaban en serio. Pero actualmente, tras una campaña impetuosa y desde una postura de outsider basada en la promesa de que solo él puede solucionar los profundos problemas económicos del país, es el favorito para ganar los comicios este mismo domingo o pasar a una segunda vuelta el próximo mes.Milei, de 52 años, ya ha trastocado la política de su país de 46 millones de habitantes. Sus promesas de eliminar el banco central de Argentina y abandonar su moneda en favor del dolar estadounidense han dominado el debate nacional, y al mismo tiempo han ayudado a impulsar un mayor colapso en el valor del peso argentino.Sin embargo, ha sido su estilo político belicoso el que le ha ganado comparaciones con Trump, así como una preocupación generalizada en Argentina y la región sobre el daño que su gobierno podría infligir en la tercera economía más grande de América Latina.Milei ha atacado a la prensa y al papa; ha declarado que el cambio climático forma parte de la “agenda socialista”; calificó a China, el segundo socio comercial más importante de Argentina, de asesina; prometió la desregulación del mercado legal de armas; afirmó que es víctima de un fraude electoral; cuestionó las elecciones presidenciales más recientes en Estados Unidos y Brasil; y sugirió que los disturbios de extrema derecha que siguieron a esos procesos electorales habían sido complots de la izquierda.Milei rodeado de seguidores en Salta, Argentina. Su campaña impetuosa y desde una perspectiva de outsider lo ha convertido en uno de los favoritos para las elecciones del domingo.Sarah Pabst para The New York Times“Muy claramente es un mini Trump”, dijo Federico Finchelstein, un argentino que dirige el departamento de historia en la New School en Nueva York y estudia a la extrema derecha en todo el mundo.Milei, Trump y Jair Bolsonaro, expresidente de Brasil, son todos practicantes destacados de la corriente moderna de la política de extrema derecha, dijo Finchelstein, marcada por la vulgaridad, los ataques a las instituciones, el descrédito de los medios de comunicación, la desconfianza en la ciencia, el culto a la personalidad y el narcisismo.“Trump es un ícono de esta nueva forma de populismo extremo”, afirmó Finchelstein. “Y Milei quiere emularlo”.Milei ha aceptado con beneplácito las comparaciones con Trump, a quien ha llamado “uno de los mejores presidentes” en la historia de Estados Unidos. Ha utilizado gorras con el eslogan en inglés de “Make Argentina Great Again” (“Haz que Argentina sea grande de nuevo”) y, al igual que Trump, ha forjado su campaña en mayor parte en las redes sociales. Y en los dos meses previos a la votación del domingo, le concedió una entrevista a una personalidad televisiva estadounidense: el expresentador de Fox News, Tucker Carlson.El grupo de campaña de Milei rechazó repetidas solicitudes de entrevista con The New York Times.Partidarios de Milei en la sede de su partido en Salta. El uso de Milei de las redes sociales lo ha hecho especialmente popular entre los argentinos jóvenes.Sarah Pabst para The New York TimesCon dos maestrías en economía, Milei puede llegar a sonar como profesor en ocasiones, cuando opina sobre la política monetaria y una corriente del libertarismo que sigue llamada anarcocapitalismo.Ha llamado al Estado “una organización criminal” que “vive de una fuente coactiva de ingresos llamada impuestos”. Además, afirma que lo impulsa una misión de reducir el gobierno y eliminarlo de las vidas de las personas, comenzando con el banco central argentino.Sus ideales libertarios también lo han hecho menos conservador en algunos temas sociales. Ha dicho que mientras el Estado no tenga que pagar por ello, podría apoyar la legalización de las drogas, la inmigración abierta, el trabajo sexual, los derechos de las personas trans, el matrimonio igualitario y la venta de órganos.Sin embargo, ha calificado al aborto de “asesinato” y ha prometido someterlo a referendo en Argentina, donde ha sido legal desde 2020.Milei sorprendió a las encuestadoras en agosto cuando ganó las elecciones primarias de Argentina, con cerca del 30 por ciento de los votos. Desde entonces ha liderado en las encuestas, superando a sus dos principales rivales: Sergio Massa, político de centroizquierda y ministro de Economía del país; y Patricia Bullrich, exministra de Seguridad de derecha.Milei ha recibido una cobertura periodística casi general durante la campaña, tanto por sus propuestas económicas radicales como por su personalidad excéntrica. Es un autoproclamado profesor de sexo tántrico con cinco perros mastines clonados. Su novia es una imitadora profesional de una de sus archirrivales políticos. Su directora de campaña y principal asesora política es su hermana.Un dólar con la imagen de Donald Trump en la oficina de uno de los asesores de Milei. El candidato ha elogiado la presidencia de Trump.Sarah Pabst para The New York TimesAl igual que Trump, Milei habla sobre la importancia de la imagen, como cuando le dijo a Carlson que su pasado como portero de fútbol semiprofesional y cantante de una banda de versiones de The Rolling Stones conforman una “combinación atractiva en términos de producto televisivo”. Milei hace casi siempre la misma mirada con el ceño y los labios fruncidos en todas las selfies que se toma con los votantes, lo que también hace recordar a Trump.El estilo característico de Milei —una chaqueta de cuero, una melena indomable y patillas largas— está diseñado para evocar al personaje de los cómics Wolverine, según Lilia Lemoine, una artista de cosplay profesional quien también es la estilista de Milei y se está postulando para el Congreso en su fórmula. Esto, según Lemoine, es porque, al igual que Wolverine, “él es un antihéroe”.El resultado es una legión de seguidores que se asemeja a un culto. En un evento reciente en Salta, una ciudad en el noroeste montañoso de Argentina, Milei iba en la caja de una camioneta mientras miles de votantes se empujaban para verlo de cerca. Sus partidarios llevaban pelucas despeinadas, repartían billetes falsos de 100 dólares con su cara y exhibían arte de sus perros, cuatro de los cuales llevan nombres de economistas conservadores.“Sí, todos lo califican por loco, por todo, pero qué mejor que un loco para que saque adelante el país”, dijo María Luisa Mamani, de 57 años, dueña de una carnicería. “Porque los que estuvieron cuerdos no hicieron nada”.Los argentinos han sobrellevado una de las peores crisis financieras del país.Sarah Pabst para The New York TimesMilei tuvo una aparición breve pero no habló. En realidad, el evento fue en gran medida un escenario para generar contenido para redes sociales creado por influentes en edad universitaria a los que no se les paga y que viajan con Milei y lo graban.Ellos lo han ayudado a construir una enorme presencia en línea así como una intensa base de simpatizantes jóvenes. (La edad legal para votar en Argentina es de 16 años).Luján López Villa, un estudiante de último año de bachillerato de 20 años, proveniente de a pequeña localidad de Chicoana, dijo que Milei tenía un apoyo casi unánime entre sus compañeros de clase, porque era el candidato “cool”, a pesar de las advertencias de sus profesores de que sus planes para dolarizar la economía eran peligrosos.“Nos quieren cambiar el pensamiento para no votarlo”, dijo. “Igual lo seguimos”.No sorprende que los argentinos estén ansiosos por un cambio. Décadas de mala gestión económica, gran parte de ella en manos del movimiento peronista en el poder, del que Massa es parte, han sumido a la Argentina en un agujero financiero.En abril de 2020, al inicio de la pandemia, con un dólar se compraban unos 80 pesos; un día de la semana pasada, ese mismo dólar podía comprar más de 1000 pesos. Esas cifras están basadas en un tipo de cambio no oficial que refleja mejor la visión del mercado sobre el peso, parte de un sistema bizantino de controles cambiarios que el gobierno utiliza para tratar de mantener los dólares estadounidenses en el país.Seguidores de Milei en Salta. Quiere reducir el gobierno, empezando por eliminar el banco central de Argentina.Sarah Pabst para The New York TimesMilei quiere eliminar esas regulaciones cuando sea presidente, en parte haciendo una transición al dólar.Tanto Milei como varios economistas han dicho que dolarizar la economía muy probablemente requiera de decenas de miles de millones de dólares, pero no se sabe con certeza dónde podría Argentina obtener una inversión de esa escala. El país ya tiene problemas para pagar una deuda de 44.000 millones de dólares al Fondo Monetario Internacional.Milei tampoco tendría mucho apoyo en el Congreso para la dolarización, aunque ha afirmado que tiene pensado someter el tema a un referendo nacional.Emmanuel Alvarez Agis, exviceministro de Economía de Argentina durante un gobierno de izquierda, afirmó que si Milei lograra la dolarización, resolvería en gran medida la inflación, pero produciría una serie de otros problemas, incluida la disminución de los salarios reales, una mayor tasa de desempleo y menor flexibilidad para suavizar los efectos de las crisis económicas.Milei también ha expresado su compromiso con implementar cambios a favor del mercado y con una presencia menor del gobierno, y ha prometido: reducir los impuestos; eliminar regulaciones; privatizar las industrias estatales; cambiar la educación pública a un sistema basado en vouchers y la atención de salud pública a un sistema basado en seguros; reducir el número de ministerios federales de 18 a ocho; y recortar el gasto federal en un 15 por ciento del producto interno bruto de Argentina.Estos profundos recortes del gasto requerirían reducciones significativas en las pensiones, la educación y la seguridad pública, dijo Alvarez Agis. “No creo que estén discutiendo los números de manera seria”, dijo.Carteles de campaña en Salta para otro de los candidatos principales en la elección del domingo, Sergio Massa, el ministro de Economía de centroizquierda.Sarah Pabst para The New York TimesTras meses de campañas de los candidatos, este domingo será la prueba que determinará si los votantes están dispuestos a darle una oportunidad a Milei. Podría ganar las elecciones de forma directa con el 45 por ciento de los votos, o con el 40 por ciento si tiene un margen de diferencia de al menos 10 puntos porcentuales. Si ningún candidato obtiene algunas de esas condiciones, la contienda irá a una segunda vuelta el 19 de noviembre, entre los dos candidatos con más votos.Aunque ganó las elecciones primarias, Milei siguió afirmando que hubo fraude electoral y que sus rivales se robaron boletas de su partido de los establecimientos de votación, evitando que los ciudadanos votaran por él. Milei también afirmó que se encontraron boletas de su partido escondidas en una escuela. Su partido no proporcionó ninguna prueba.Milei dijo que su partido había puesto la denuncia ante las autoridades electorales, pero los funcionarios electorales la cuestionaron.“No hubo denuncia ni impugnación, ni que ocurriera robo de boletas de modo sistemático”, declaró la Cámara Nacional Electoral de Argentina a través de un comunicado. “Nos preocupa que se hagan declaraciones así sin acompañarlas con presentaciones judiciales para investigar”.El equipo de campaña de Milei dijo que había reclutado a 100.000 voluntarios para monitorear las mesas el día de las elecciones. Pero en una entrevista televisiva el jueves, Milei afirmó que todavía le preocupaba el robo de votos.Milei afirmó que el presunto fraude en las primarias le había costado al menos varios puntos porcentuales de apoyo. “Hay unos que dicen que son dos puntos y medio, otros dicen que son tres. Y otros que dicen cinco”, dijo. “Sea al número que sea, puede ser determinante”.Natalie Alcoba More

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    Javier Milei, a ‘Mini-Trump,’ Could Be Argentina’s Next President

    He made his name disparaging people on television. He levels harsh attacks against critics online. He sports an unruly hairdo that has become a meme. And he is now the leader of his country’s far right.Donald J. Trump, and his rise to the American presidency in 2016, shares some striking similarities with the man behind the moment unfolding in Argentina, the nation’s new political sensation, Javier Milei.Mr. Milei, a libertarian economist and television pundit, was once seen as a sideshow in Argentina’s presidential race, not taken seriously by the news media or his opponents. Now — after a brash, outsider campaign based on a promise that he alone can fix the nation’s deep economic woes — he is the favorite to win the election outright on Sunday or head to a runoff next month.Mr. Milei, 52, has already upended the politics of this nation of 46 million. His pledges to eliminate Argentina’s central bank and ditch its currency for the U.S. dollar have dominated the national conversation, while also helping to fuel a further collapse in the value of the Argentine peso.But it has been his bellicose political style that has attracted comparisons with Mr. Trump, as well as widespread concern in Argentina and beyond about the damage his government could inflict on Latin America’s third-largest economy.Mr. Milei has attacked the press and the pope; declared climate change part of “the socialist agenda”; called China, Argentina’s second-largest trade partner, an “assassin”; pledged looser controls on guns; claimed he is the victim of voter fraud; questioned the most recent presidential elections in the United States and Brazil; and suggested that the far-right riots that followed those votes were leftist plots.Mr. Milei surrounded by supporters in Salta, Argentina. His brash, outsider campaign has made him a favorite in Sunday’s election. Sarah Pabst for The New York Times“He is quite clearly a mini-Trump,” said Federico Finchelstein, an Argentine who chairs the history department at the New School in New York and studies the far right around the world.Mr. Milei, Mr. Trump and Jair Bolsonaro, Brazil’s former president, are all leading practitioners of the modern strain of far-right politics, Mr. Finchelstein said, marked by vulgarity, attacks on institutions, discrediting of the news media, distrust of science, a cult of personality and narcissism.“Trump is an icon of this new form of extreme populism,” Mr. Finchelstein said. “And Milei wants to emulate him.”Mr. Milei has embraced comparisons to Mr. Trump, whom he has called “one of the best presidents in the history of the United States.” He has worn “Make Argentina Great Again” hats and, much like Mr. Trump, waged his campaign largely on social media. And in the two months before Sunday’s vote, he granted an interview to one American broadcast personality: the former Fox News host Tucker Carlson.Mr. Milei’s campaign declined repeated requests for an interview with The New York Times.Supporters of Mr. Milei in the headquarters of his party in Salta. Mr. Milei’s use of social media has made him especially popular among younger Argentines.Sarah Pabst for The New York TimesWith two master’s degrees in economics, Mr. Milei can sound professorial at times, opining on monetary policy and a strain of libertarianism he follows called anarcho-capitalism.He has called the state “a criminal organization” that collects taxes “at gunpoint.” And he says he is driven by a mission to shrink government and remove it from people’s lives, starting with Argentina’s central bank.His libertarian ideals have also made him less conservative on some social issues. He has said that as long as the state doesn’t have to pay for it, he could support drug legalization, open immigration, sex work, transgender rights, same-sex marriage and selling organs.Abortion, however, he calls “murder” and promises to put it to a referendum in Argentina, where it has been legal since 2020.Mr. Milei surprised pollsters in August when he won Argentina’s open primaries with about 30 percent of the vote. He has since led his two main challengers in the polls: Sergio Massa, Argentina’s center-left economy minister; and Patricia Bullrich, a right-wing former security minister.Mr. Milei has received nearly blanket news coverage during the campaign, both for his radical economic proposals and his eccentric personality. He is a self-proclaimed tantric-sex teacher with five cloned mastiff dogs. His girlfriend is a professional impersonator of one of his political archrivals. And his campaign manager and chief political adviser is his sister.A dollar note with Donald J. Trump’s image in the office of one of Mr. Milei’s advisers. The candidate has praised Mr. Trump’s tenure as president in the United States. Sarah Pabst for The New York TimesLike Mr. Trump, he speaks about the importance of image, telling Mr. Carlson that his past as a semipro soccer goalie and a singer in a Rolling Stones cover band “make for an attractive television product.” Mr. Milei makes nearly the same furrowed-brow, pursed-lip look for every selfie with voters, also calling to mind Mr. Trump.Mr. Milei’s signature look — a leather jacket, an untamable mop of hair and long sideburns — is designed to conjure the comic-book character Wolverine, according to Lilia Lemoine, a professional cosplay performer who is Mr. Milei’s stylist and is running for Congress on his ticket. Because, like Wolverine, she said, “he is an antihero.”The result is a cultlike following. At a recent event in Salta, a city in Argentina’s mountainous northwest, Mr. Milei rode in a truck bed as thousands of voters pushed in for a closer look. Supporters wore messy wigs, passed out fake $100 bills with his face and displayed art of his dogs, four of which are named for conservative economists.“Yes, everyone describes him as crazy, for everything, but who better than a crazy person to move the country forward?” said María Luisa Mamani, 57, a butcher-shop owner. “Because the sane ones didn’t do anything.”Argentines have weathered one of the country’s worst financial crises.Sarah Pabst for The New York TimesMr. Milei appeared briefly but did not speak. Instead, the event was largely a stage for social-media content created by unpaid college-age influencers who travel with Mr. Milei and film him.They have helped him build an enormous online presence and intense youth following. (The legal voting age in Argentina is 16.) Luján López Villa, 20, a high school senior in the small town of Chicoana, said Mr. Milei had near-unanimous support among her classmates, largely because he was the “cool” candidate, despite warnings from teachers that his plans to dollarize the economy are dangerous.“They want to change our minds,” she said. “We’re going to keep following him.”It is no surprise that Argentines are eager for change. Decades of economic mismanagement, much of it in the hands of Mr. Massa’s incumbent Peronist party, have plunged Argentina into a big financial hole.In April 2020, at the start of the pandemic, $1 bought about 80 pesos; one day last week, $1 bought more than 1,000 pesos. Those figures are under an unofficial exchange rate that best reflects the market’s view of the peso, part of a byzantine system of currency controls the government uses to try to keep U.S. dollars in the country.Supporters of Mr. Milei in Salta. He wants to shrink government, starting with getting rid of Argentina’s central bank.Sarah Pabst for The New York TimesMr. Milei wants to discard those rules as president, partly by switching to dollars.Both Mr. Milei and economists have said that dollarizing the economy will most likely require tens of billions of dollars, but it is not clear where Argentina could get such an investment. The country is struggling to pay a $44 billion debt to the International Monetary Fund. Mr. Milei would also not have much congressional support for dollarization, though he has said that he would put the issue to a national referendum.Emmanuel Alvarez Agis, Argentina’s former deputy economy minister under a leftist administration, said that if Mr. Milei could dollarize, it would mostly solve inflation — but produce a host of other problems, including a decrease in real wages, higher unemployment and less flexibility to soften the effects of economic downturns.Mr. Milei has also promised a pro-market, small-government overhaul, including pledges to: lower taxes; slash regulations; privatize state industries; shift public education to a voucher-based system and public health care to insurance based; reduce the number of federal ministries to eight from 18; and cut federal spending by 15 percent of Argentina’s gross domestic product.Such deep spending cuts would require significant reductions to pensions, education and public safety, Mr. Alvarez Agis said. “I don’t think that they are discussing numbers in a serious way,” he said.Campaign signs in Salta for another top candidate in Sunday’s election, Sergio Massa, Argentina’s center-left economy minister.Sarah Pabst for The New York TimesAfter months of campaigning by the candidates, Sunday will test whether voters are ready to take a chance on Mr. Milei. He could win the election outright with 45 percent of the vote, or 40 percent with a margin of at least 10 percentage points. If no candidate reaches any of those thresholds, the race will go to a runoff on Nov. 19 between the top two finishers.Even though Mr. Milei won the primary, he still claimed fraud, saying rivals stole his parties’ ballots from polling stations, preventing citizens from voting for him. Mr. Milei also said his party’s ballots were found in the trash at a school. His party did not provide any evidence.Mr. Milei said his party had complained to election officials, but election officials disputed that.“There was no complaint or challenge, nor was there any systematic ballot theft,” Argentina’s electoral court said in a statement. “We are concerned that such statements are made without accompanying legal filings to investigate.”Mr. Milei’s campaign said it had recruited 100,000 volunteers to monitor polling stations on Election Day. But in a television interview on Thursday, Mr. Milei said he was still worried about stolen votes.He claimed that the alleged fraud in the primaries had cost him at least several percentage points of support. “Some say two and a half points, others say three, and others say five,” he said. “Whatever the number is, it may be decisive.”Natalie Alcoba More

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    Another Setback for Rishi Sunak in a Local Election

    Prime Minister Rishi Sunak’s Conservative Party is trailing the opposition Labour Party in opinion polls.Britain’s governing Conservative Party, which is trailing badly in the opinion polls, lost one of its safest parliamentary seats on Friday in a significant new setback for the prime minister, Rishi Sunak, who was also awaiting the result of another closely watched contest.Voting in the two Conservative strongholds of Tamworth and Mid Bedfordshire took place on Thursday to replace two of the party’s lawmakers — one of whom quit after an allegation of sexual assault — and came as Britain’s health care system faces acute strain and its economy stagnates amid high inflation.The first result, announced early Friday, from Tamworth, is a stinging blow to Mr. Sunak, who, since he became prime minister last year following the brief and disastrous leadership of Liz Truss, has failed to close a persistent double-digit deficit in the opinion polls against the opposition Labour Party. The stakes are high because Mr. Sunak must call a general election within the next 15 months.In Tamworth, northeast of Birmingham, the vote was to replace Chris Pincher, the former Conservative lawmaker who had represented the district. He resigned from Parliament after a drunken incident in which, it was alleged, he had groped two men. In the 2019 general election, Mr. Pincher won with a majority of 19,634. On Friday that was overturned when Sarah Edwards for Labour won 11,719 votes, and the Conservative candidate, Andrew Cooper, won 10,403.“Tonight the people of Tamworth have voted for Labour’s positive vision and a fresh start,” Ms. Edwards told her cheering supporters after the result. “They have sent a clear message to Rishi Sunak and the Conservatives that they have had enough of this failed government.”Keir Starmer, leader of the Labour Party, described the vote as “a phenomenal result that shows Labour is back in the service of working people and redrawing the political map.”In a statement, he added: “To those who have given us their trust, and those considering doing so, Labour will spend every day acting in your interests and focused on your priorities. Labour will give Britain its future back.”A result was also expected early Friday from the vote in Mid Bedfordshire, around 50 miles north of London, to replace Nadine Dorries, a former cabinet minister and prominent supporter of Boris Johnson, who quit as prime minister last year.Analysts caution against over-interpreting the results of these types of local contests — known as by-elections — where there is no prospect of the result changing the government, and voters often cast their ballots to register a protest against the governing party. Less than 36 percent of registered voters turned out to vote in Tamworth; in Mid Bedfordshire the number was higher, at 44 percent.Because the Conservatives won so convincingly at the last general election, in 2019, Labour still has an electoral mountain to climb if it is to win a clear majority the next time Britons are asked to decide who should govern them.Yet, the scale of the switch of votes does not bode well for Mr. Sunak, suggesting that even some of his Conservative Party’s more secure strongholds are no longer impregnable.Mr. Sunak was praised for restoring some measure of stability after Ms. Truss’s economic plans roiled the financial markets and she became the country’s shortest lived prime minister in history. But he has struggled to win over the British public after 13 years of Conservative government.In recent weeks, Mr. Sunak has tried to seize the political initiative with a series of eye-catching decision: scaling back climate change targets, canceling the second phase of a high-speed rail project, announcing new measures to phase out the sale of cigarettes to young people and proposing a shake-up the high school examination system.Little electoral reward appears to have flowed from these announcements, however, three of which were made at the Conservative Party’s annual conference in Manchester earlier this month.That meeting was distracted by a high-profile appearance by Ms. Truss, and by scarcely concealed jockeying from those who see themselves as contenders for the party leadership, should the Conservatives lose the general election.By contrast, Labour’s conference in Liverpool, the week after, presented a more unified and confident image of a party that sees itself as close to power.Friday’s results are the latest in a succession of election setbacks for Mr. Sunak. In July Labour won a by-election in Selby and Ainsty, in the north of England, overturning a Conservative majority of more than 20,000.Earlier this month, Labour unseated the Scottish National Party from the Rutherglen and Hamilton West district, in a result that underscored a revival of the main opposition party’s fortunes in Scotland. Success there during the next general election could significantly improve Labour’s prospects of forming the next government. More